viernes, 30 de julio de 2010

AIA ='(
Ayer te vi, y aunque sigamos siendo solo amigos, tengo miedo a perderte.Vos ya sabes que llego la hora de cambiar de aire, por eso me voy hasta donde estás, porqe aca me siento sola y es por eso qe estoy presa mientras tanto y hasta que volvamos a vernos, hasta que volvamos a estar juntos, resisto, resiste.Te necesito.A pesar de la distancia, te noto cerca.Te quiero, para mi eres perfecto estes donde estés.

jueves, 22 de julio de 2010

Será verdad lo que dicen? El amor es ciego y la locura lo guia?


Me duele aquel abril cuando te ví por vez primera y dije que eras para mí.
TODO ES RELATIVO, NADA ES ABSOLUTO.

miércoles, 21 de julio de 2010

Todos tenemos algo fragil adentro, algo que se puede romper, por eso necesitamos que alguien nos abrace de vez en cuando. Para que eso no se rompa, para que estemos enteros.

lunes, 19 de julio de 2010

Hey dear Natalia
como estas es bueno verte
Esta noche simplemente agradecerte
Quiero yo por siempre estar
Amiga que hermosa estas
Eso es verdad

Hey dear Natalia
Se que los tiempos son duros
Pero siempre es seguroQue en la oscuridad vos siempre vas a
estar
Con una luz para guiar
Sos sin igual

Ohh es lo que haces por mi
Ohh es lo que haces por mi
Ohh es lo que haces por mi
Ohh es lo que haces por mi

Hey dear Natalia aun recuerdo lasllamadas
Los mensajes esas cartas
Porque siempre te firmaba el pizarron
Por dios lava ese almohadón
Que grosa sos
Hey dear Natalia tengo tanto pa´
decirte
Aunque me cueste despedirmeRegalarte quiero yo esta cancion
Guardala en tu corazon
Es para vos

Ooh es lo que haces por mi
Ooh es lo que haces por mi
Ooh es lo que haces por mi
Ooh es lo que haces por mi

Perdoname si te falle
Tal vez lo hice sin querer
No importan las peleasson de ayer

y aunque las cosas esten mal
con migo vos podes contar
no importa lo que sea
vos sabes

Natalia te prometo que
Nunca sola te dejare
Amiga yo por siempre alli estare
No importa que
Hey dear Natalia
Esta noche tan importante
Que esperaste tanto tiempo
Los momentos en tu mente guardaras
Que tus sueños se hagan realidad
Te quiero tanto vos pensa
Como vos no hay nadie mas
No hay nadie mas

Ohh es lo que haces por mi
Ohh es lo que haces por mi
Ohh es lo que haces por mi
Ohh es lo que haces por mi.

























LA RRRRRRRRRRRRREPUTIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIISIIIIIIIIIIIIMA MAADRE QUE TE PARIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO







































domingo, 4 de julio de 2010

Leo terminó llorando. En el Mundial en que podía ser Maradona, ni siquiera hizo un gol. Figura en la primera fase, contra Alemania fue apenas uno más.


Fue una lágrima.

Verón, serio, habla con el masajista Marcelo D’Andrea. Demichelis, más serio, escribe mensajitos en su celular. Bolatti, igual de serio, juguetea con un chupetín. A Lionel Messi no se le puede ver la cara porque sus manos buscan tapar lo imposible: el dolor hecho lágrimas. Sentado cerca de una ventanilla del micro, al lado de Palermo, se va del Mundial cargado de frustración, indolente e impotente, muy triste. En ese Mundial que podía, debía y hasta necesitaba ser Maradona, no fue él mismo, no fue Messi. No lo fue cuando más debía serlo, en el partido más difícil. Se destacó, fue valioso, encandiló y terminó como el mejor en las primeras tres fechas, pero se deshojó en esos playoffs con aroma a otoño. Es cierto que no hubo una estructura de equipo que lo potencie, tanto como que él no potenció a ese equipo que clamaba a gritos por su explosión, por su aparición, por ponerse en on. No se rebeló y quedó atrapado por trampas ajenas y propias. La materia alemana resultó impenetrable. No hubo persecución individual, pero sí un laboratorio escalonado (lo encabezó esa bestia que es Schweinsteiger) que lo minimizó. Y una tozudez del 10 para querer pasar por donde no se puede. Cuando Messi mira seguido el piso es una señal nítida de disfuncionalidad. Cuando casi camina la cancha es una muestra de resignación. Cuando patea al arco y la pelota sale alta o va directa al cuerpo del arquero es un retazo de impotencia. Eso le pasó contra Alemania, que lo respetó como se respetan los distintos pero nunca le tuvo temor y lo rodeó de tal manera que sólo recibió cómodo cerca de Mascherano, lejos de Neuer, prácticamente a un continente de generar peligro. Messi es el mejor jugador del mundo a nivel clubes y no dejará de serlo hasta que alguien lo desbanque. Pero ha sido uno más en la Selección. De ninguna manera es el único y principal culpable de esta vergonzosa derrota, pero sí tiene responsabilidad por ser quien es. El mundo habla de él. Sudáfrica lo recibió a vuvuzelazo limpio. Todos los rivales se queman neuronas planificando cómo pararlo... A veces, la impresión es que Messi se para solo con la camiseta celeste y blanca. El efecto contagio de Maradona duró una rueda, apenas tres partidos. Diego le hizo la cabeza, pero nunca consiguió abastecedores y receptores ideales para su 10. Le sacó a Verón, su Xavi nacional, el hombre que más le habló y lo contuvo en los momentos más complicados de las Eliminatorias. Distancias al margen, ningún jugador de este equipo le puede jugar como le juega la Bruja de parecido al propio Xavi, a Iniesta o al del Barcelona que sea. Messi no fue Messi, además, porque en una temporada en la que hizo 48 goles, de Sudáfrica se vuelve seco. Ese gol que ya iba a venir, que se caía de maduro, se pudrió de tanto madurar. Estuvo cerca (no ayer). Le pegó a los palos (tampoco ayer). Hizo figura a los arqueros rivales (es claro que no ayer). En esta Argentina sin gestación, ambiciosa pero sin gestación, Messi debió bajar demasiado y eso le quitó presencia permanente en los últimos 25 metros. Aquella imagen del 2006 de Messi en el banco, desilusionado por no haber entrado contra Alemania pero sin el dedo acusador por alguna culpa se hace añeja. Esa imagen cambia por lágrimas actuales. Por el dolor de ya no ser. Por saber, sentir y querer que sea su Mundial y el Mundial le sacó la mano. Y Messi se la sacó al Mundial.

Con el pitazo final, Maradona no cambió su costumbre de meterse en la cancha para abrazar y besar a cada uno de sus jugadores. Diego pisó el campo y con el primero que se cruzó fue con Heinze, pero enseguida giró hacia su izquierda y abrazó a alguien como un padre abraza a su hijo. Ese alguien no era uno más: era, es y será Lionel Messi. El cuerpo a cuerpo duró no más de cinco segundos, pero pareció una eternidad.

Maradona aceptó con gusto que usara su 10. Lo defendió públicamente y en privado. Le fue a hablar a Barcelona antes del Mundial. Le dio la cinta cuando no puso a Mascherano contra Grecia. Junto a Demichelis y Romero, fue el único que jugó los cinco partidos completos en Sudáfrica. Diego se desvivió y lo seguirá haciendo por Messi. Y en la conferencia, con todo el dolor a cuestas, avisó: “Lio jugó un gran Mundial y si no hizo un gol fue porque los arqueros adversarios fueron figuras. Verlo llorar a Messi en el vestuario... El que diga que no siente la camiseta es un estúpido”.


FUERZA MI AMOR. SIEMPRE CON VOS MESSI♥